Siempre nos gusta pasar de largo lo que es una foto de un producto sacado de catálogo, hecho en un estudio fotográfico, y hacerlas en nuestro salón de ventas con nuestra cámara corriente, y en detalles cercanos, para aproximar a futuro clientes qué se vé de cerca en un potencial futuro telescopio que puede adquirir.
La serie Powerseeker es la más económica de Celestron, y ya para su mayor equipo, el 127 EQ, habíamos tenido un buen éxito de ventas años atrás, en su primera y segunda version, la primera con un tubo más ajustado, la segunda con un tubo más amplio, y la nueva que suma mejores terminaciones, robustez y oculares de mejor calidad, que incluso entregan imágenes derechas, algo muy útil para quienes empiezan a observar el cielo.
Los equipos de focales largas en tubos cortos con un sistema de barlow suelen generar desconfianza. Tiempo atrás conocimos telescopios de otras marcas mas bien "genéricas" con esa configuración y la verdad que los resultados eran pobres, la calidad del espejo y la calidad del lente de barlow no estaban cerca de lo se necesita para obtener buenos resultados.
El Celestron Powerseeker 127 tiene una configuración correcta y los resultados son realmente muy buenos, probamos una unidad con Saturno, M22, Antares y M8, y encontramos muy satisfatorias las imágenes.

Este año la serie Powerseeker, para su equipo 127EQ, incorporó el mismo ocular de la serie Astromaster, el mismo que se provee con el Celestron Astromaster 130 EQ, que tiene la particularidad de invertir la imagen.

Detalle de la rosca para anillos T y otros accesorios, lo que hace que no necesitemos el Adaptador T a la hora de realizar fotografías.

El trípode ya viene armado, y sólo se ajusta la montura ecuatorial mediante esta perilla, sin necesitar herramientas.

La Montura viene practicamente lista para usar, sólo hay que acomodarla para el uso a eje polar, nada más, para la latitud cuenta un movimiento fino gracias al tornillo con la manivela, lo usamos y corregimos hasta que teníamos siempre el seguimiento usando la Ascención recta, además, el anclaje para poder agregarle un motor tiene muy buena terminación.

Al igual que el Astromaster 130, el accesorio PiggyBack viene ahora montado sobre una de las abrazaderas, que son las más robustas que hemos visto en este tipo de telescopios. Colocar una cámara que permita exposición prolongada mientras guiamos a mano o con motor, nos dará imágenes de la Vía Láctea asombrosas.

Detalle de tornillos de la abrazadera, el tubo tiene buen ajuste y se puede girar suavemente al aflojarlos. Muy buena terminación y robustez, propio de un equipo CELESTRON.

El conjunto funcionó muy bien, los movimientos de los mandos micrométricos es suave y permite centrar las imágenes con facilidad, es fácil balancearlo y el trípode responde correctamente, opticamente responde perfectamente y su mecánica en la parte del tubo contiene los espejos perfectamente, manteniendo su colimación.
En resumen se ve como un equipo para disfrutar, primeros pasos mucho mas amplios y llegar a divisar las primeras Galaxias en cielos un poco más oscuros. Su relación Prestación-Precio es realmente inmejorable.